Carlos Keen, originalmente cargada por Dodo!.
GPS: S 34º29.206´ – W 59º13.173´
Carlos Keen es una localidad de la Provincia de Buenos Aires, perteneciente al partido de Luján. Se encuentra a 83 Km de la capital por el Acceso Oeste; traspasar 5 km el ingreso de la ciudad de Luján y salir por última bajada en el km 72 del Acceso, luego tomar el desvío señalizado de 10 km más por camino pavimentado hasta llegar al poblado.
Fundado un 12 de agosto de 1881, como resultado de la construcción del ramal ferroviario Luján-Pergamino cuyas obras comenzaron en 1875, Carlos Keen supo del crecimiento vertiginoso allá por la década del 30 en la que alcanzó su esplendor, llegando a contar con 4.000 habitantes y constituyéndose en el primer pueblo del partido.
Su nombre lo recibe del doctor Carlos Keen, abogado y periodista, nacido en Las Flores en 1840; hijo menor de George Keen y Eloisa Vargas de Keen, hermano de Jorge Eduardo. Carlos, Participó y fue herido en la guerra del Paraguay y murió de fiebre amarilla en 1874. No conoció el pueblo que lleva su nombre; no habitó ni tuvo que ver con su creación.
De pequeña extensión, el poblado solo alcanza de 6 a 8 cuadras de largo por 2 a 4 de ancho. El centro urbano se recuesta adjunto y alrededor del predio rectangular de la estación del FFCC donde funciona la feria artesanal. Dentro este predio se bifurcan tres vías adicionales a la única principal; aún persiste un galpón de carga y almacenamiento de cereales de los tres primitivos que existían, donde actualmente funciona un pequeño y muy bien cuidado museo.
Frente a la pintoresca y bella iglesia de San Carlos Borromeo, de principio del siglo pasado, se encuentra una pequeña plaza con algunos bancos y juegos, zona de deportes e instalaciones de la sociedad de fomento local con buffet y salón de festejos.
A su alrededor se ubica además de la iglesia, la panadería, variados comercios, dos escuelas (una primaria y otra de enseñanza media técnica), la biblioteca y Comisión de Preservación y Tercera Edad (ubicada en la ex casa y oficina de correos), un puesto sanitario, algunas fábricas -de elaboración de dulce de leche una y de fideos secos la otra- el conjunto de viviendas y sus pobladores.
Los fines de semana conviven las antiguas tradiciones con la gastronomía y modernos autos. Hay restaurantes de campo, casas de antigüedades, cabalgatas y paseos en sulkys. También aladeltismo y vuelos de bautismo se concretan en la escuela y centro de instrucción.





